Lazos negros en el alma

Por nada del mundo hubiese querido escribir sobre el fatal desenlace. El pequeño Gabriel Cruz, al que llevaban buscando desde el 27 de febrero, ha aparecido muerto en el maletero del coche que conducía la pareja de su padre. Todavía se desconocen las circunstancias de su muerte. Solo deseo que quien/quienes sean culpables de tamaña atrocidad lo paguen con creces. No puedo imaginar el dolor que estará sintiendo su familia en estos momentos.  A mí, que no tengo nada que ver con él, se me ha puesto una pelota en el estómago desde que conozco la noticia. Detenida la pareja del padre…

pexels-photo-128756.jpeg

Las noticias. Constantemente oímos, leemos, nos enteramos de noticias funestas, horribles, que superan la ficción y las mentes más retorcidas. La muerte revolotea alrededor de casi todas ellas. Para siempre van a quedar en nuestras mentes nombres propios que también permanecerán en la historia negra de un país, el nuestro. No me voy a referir hoy a las casi novecientas muertes perpetradas por el terrorismo etarra. Voy a recordar a otros inocentes, todos menores, que también en su día fueron noticia y aún lo siguen siendo. Sigue leyendo

Salud, femenino singular

Salud, dinero y amor. Los Rodríguez

Los Rodríguez cantaban «brindo por las mujeres que derrochan simpatía». Salud, contesto; y añado:

Por las que quieren llegar a todo y, aunque saben que igual no llegan, finalmente llegan.

Por las que lo dejan todo y se van de cooperantes a la otra punta del planeta.

Por las que se desviven cuidando del otro, del dependiente, sorteando dificultades con ayudas estatales irrisorias.

Por quienes emigran portando un expediente impecable y brillante, buscando a ver si en otro lugar son valoradas como corresponde.

Por aquellas a las que el cáncer les arrebató una parte (una, no más) de su feminidad y miran la vida con valentía.

pexels-photo-897624.jpeg

Por las que no tienen otra opción que comerciar con su cuerpo para poder salir adelante de mala manera. Sigue leyendo

De la maternidad y otros demonios

Me contaba una amiga que pronto será madre lo distorsionado que está el concepto de maternidad. Hemos llegado a un punto en que solo parecen existir los extremos, en este tema y en otros muchos, pero nadie parece querer hablar desde un término medio. Leyendo algunas cosas, fundamentalmente en redes sociales y blogs variopintos, cualquiera se asustaría ante lo que se le puede venir encima si decide tener descendencia. Ejemplo de maternidad terrorífica

El otro extremo estaría en aquellas madres ideales e idealizadas, bellísimas siempre, que parece que no han engordado doce kilos en nueve meses ni han pasado por un paritorio, y cuyos bebés son más parecidos a un reborn (por lo tranquilos y quietecitos) que a la máquina de lloros, cacas y gritos que casi todas hemos padecido. Ejemplo de maternidad idealizada

pexels-photo-756080.jpeg

Seamos claros: ni ser madre es la gran hecatombe ni tampoco es un reportaje del Hola donde los bebés son perfectos en habitaciones perfectas y ordenadas y con madres perfectas en todo su esplendor. Otra cosa es ver el asunto con humor, y por eso recomiendo el Club de las Malasmadres, una comunidad muy grande de madres que se ríen de sí mismas y desmitifican la maternidad además de luchar por la conciliación con su lema «Yo no renuncio» capitaneadas por Laura Baena, Malamadre jefa. Club de Malasmadres

Sigue leyendo

Comunicando

sketch-1520001466846.png

Hojeando el periódico de hoy me he topado con el anuncio de la fotografía. He tachado el apellido para preservar su identidad, pero no he podido evitar publicarlo aquí y utilizarlo de excusa para darle a la tecla.

La pobre Itziar debe de sentirse muy desubicada sin su móvil. No la culpo, todos estamos más o menos encadenados a ese pequeño artefacto de obsolescencia cada vez más temprana, con cada vez más aplicaciones, que gasta más batería cada vez y nos aplatana y esclaviza como nos descuidemos un poco. Centrémonos en la petición de Itziar: «llamadme, amigos, para recuperar el contacto». Me estoy imaginando la agenda de contactos del itziarphone: con más nombres que la chorboagenda de Will, el Príncipe de Bel Air, con más números de teléfono que las Páginas Amarillas de Tokio. ¿Cómo no va a estar agobiada nuestra amiga? (Un briconsejo: conviene tener una agenda de papel, de las de toda la vida, de las que llevan las abuelas en el bolso, donde apuntemos los contactos que almacenamos en el móvil, para que no nos pasen estas cosas).

Sigue leyendo

Bye, bye, baby boom

Las mujeres vivimos permanentemente cuestionadas. A partir de cierta edad, comienza el tercer grado: ¿No tienes novio? ¿Y cuándo os casáis? ¿Para cuándo el bebé? ¿No vas a hacer abuelos a tus padres? ¿Cuándo le vas a dar un hermanito a X.? ¿Vas a dejar de trabajar? ¿Cuándo vuelves a trabajar? Y así sucesivamente.

En lo que concierne a tener o no descendencia, me gustaría dar voz desde aquí a varias de mis amigas. La decisión de tener hijos compete, en primer lugar, a las mujeres, por el sencillo e incontestable hecho de que es nuestro cuerpo el que va a soportar un tobogán de cambios físicos, hormonales y emocionales y el que va a pasar por el parto y el puerperio, y solo por estos motivos las mujeres somos las primeras en decidir, apoyadas en todo momento por nuestra pareja y nuestra familia.

Si una mujer en edad fértil, con pareja estable y medios económicos responde que no quiere tener hijos ante la insistencia de familiares y conocidos, siempre soportará la incredulidad de sus interlocutores, y quizá la susceptibilidad: en estos casos, se tiende a pensar que ella no puede tener hijos. Ella o su pareja, claro, aunque por alguna razón se suela señalar a la hembra como la que «no puede» tener hijos, sin tener en cuenta que a lo mejor «no quiere» tener hijos, y no deja de ser una mujer completa, realizada, satisfecha con su vida y, por encima de todo, feliz.

pexels-photo-132730.jpeg

Cabe la otra posibilidad, y entonces no puedo imaginarme lo doloroso que resultará para estas parejas que les pregunten año tras año cuándo se van a animar a ser papás. Una amiga mía y su marido están ahora esperando su primer hijo, concebido por fecundación in vitro tras superar muchos obstáculos y, según me cuenta ella, soportar habladurías y comentarios de mal gusto, como la sugerencia de relajarse para lograr concebir, pues todo se reduce, parece ser, a estar tranquila y no preocuparse tanto, como si para conseguir un embarazo bastase con asistir a clases de yoga. Sigue leyendo

Sobre lo políticamente correcto o cómo acabaremos en manos de la censura

El mes pasado, y a raíz de una actuación musical de la concursante navarra Amaia Romero en el programa Operación Triunfo, la Policía Foral tuiteó el siguiente mensaje: «Es rojilla, es navarra, guapa, simpática, natural, canta bien… No sería un mal fichaje como imagen de Policía Foral». Las reacciones más comentadas a este tuit fueron la de Laura Berro, concejal de igualdad del ayuntamiento de Pamplona, y la de Tere Sáez, parlamentaria foral de Podemos, quienes instaron a este cuerpo de policía a retirar dicho mensaje por considerarlo machista, como finalmente sucedió. Sigue leyendo