Al principio me hacía ilusión, lo reconozco. Un evento astronómico que rara vez ocurre en la vida de una persona, visible desde múltiples lugares del país y en pleno verano. Me compré las gafas homologadas en un supermercado hará como dos semanas. Busqué incluso información de las zonas habilitadas aquí en Navarra, y me planteé cómo organizarme la tarde del 12 de agosto, que es mañana.
Mañana.
Ayer, 10 de agosto, salió en prensa que retiraban varios modelos de gafas para ver el eclipse por riesgo de lesiones oculares https://elpais.com/sociedad/2026-08-10/consumo-retira-seis-modelos-de-gafas-para-el-eclipse-por-riesgo-de-lesiones-oculares.html El algoritmo de mi teléfono me sacude desde hace días con vídeos de expertos que me alertan de las lesiones irreversibles que puede sufrir la retina por un mínimo descuido de mirar el disco solar sin la debida protección. En la última semana no se puede ver un informativo en la tele sin que nos machaquen con el eclipse.
Pues miren, ya lo han conseguido. Mis hijos tienen miedo y me lo han contagiado, aunque no sé si es miedo o sentido común. He tenido que guglear cuántos eclipses se han podido ver en España desde que nací, y el motivo de la búsqueda es que tengo un vago recuerdo de haber presenciado un eclipse parcial sin moverme de mi barrio y, hasta donde alcanza mi memoria, sin gafas especiales. Historia de Eclipses Solares en España (1905-2026) Creo que usé un trozo de radiografía o un negativo. Si no sabes qué es un negativo, pregúntaselo a la IA y disfruta de tu juventud, bro. A los que ya os crujen las articulaciones, no hace falta que os lo explique. Bueno, pues aquel eclipse parcial fue el 11 de agosto de 1999, hace hoy 27 años, y no me dejó una huella imborrable ni me causó daños en la vista: ya era miope entonces y no noté absolutamente nada que empeorara mi ya borrosa visión. Tampoco logró convertirse en una experiencia inolvidable: la prueba es que no me acordaba de ello hasta que lo he buscado en internet. Fue parcial, eso es cierto, vaaaale. Y el de mañana es total.

Pero no en todas partes, no. Para ver el eclipse total hay que ir a los lugares de la franja de totalidad, valga la redundancia. Ya os digo yo quién va a coger el coche mañana: yo no. Además, con toda la retahíla de instrucciones, precauciones y consejos varios con la que estoy siendo bombardeada, me está entrando una ansiedad que no sentía desde la dichosa pandemia y su distancia de seguridad.
Me pongo en situación: casi dos horas dura el fenómeno. Pienso en todas las cosas que puedo hacer en ese rato. En mi ciudad no será total, solo parcial. No puedo mirar más de un minuto seguido al sol, ni siquiera con las gafas especiales, tengo que descansar la vista y mirar al suelo si me voy a quitar las gafas. Si cometo un error y por descuido se me ocurre mirar al sol sin las puñeteras gafas puedo tener una retinopatía irreversible. Si mis hijos cometen un error y por descuido miran al sol, no me lo voy a perdonar en la vida.
Conclusión. Mañana haré vida normal hasta las 7 de la tarde, momento en el que mi familia y yo nos recluiremos en casa y pondremos la tele para abrir YouTube y conectarnos, por ejemplo, aquí: Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC): eclipse solar en directo desde el Cristo del Otero en Palencia Cuando veamos en la retransmisión que el fenómeno está en su apogeo, saldremos al balcón para mirar al suelo. Al suelo, sí, a la calle, a ver qué maravillosa luz penumbrosa, quasi fantasmagórica, nos deleita la retina. De fondo pondré a Bonnie Tyler, que en paz descanse, y su temazo Total eclipse of the heart. Y vuelta al sofá.
Al día siguiente podré hacer scroll infinito y veré incontables vídeos cortos de toda la gente que habrá grabado el eclipse. Podré ver el eclipse tomado desde Burgos, desde León, desde Peñíscola o Albarracín. Podré verlo mil veces si quiero, con corona solar y sin corona solar. Sin riesgos. Habrá quien me diga que estoy loca por querer perdérmelo voluntariamente. Bueno, quizá esté loca. Esta loca les dice que mi vida no se va a ver afectada absolutamente en nada tanto si lo veo como si no. Y esta loca ama mucho sus dos pequeños y verdes ojos miopes.










