Visitas

Abrí este blog en enero de 2018. La plataforma WordPress, donde se aloja este blog, y por cuya suscripción pago una cuota anual, me informa de las visitas, los suscriptores, las entradas más leídas, los países de origen de quienes entran, etc. Muy completa, la verdad, la aplicación de las estadísticas. No la miro con frecuencia, pero ayer entré a mirar (la llevo instalada en el teléfono), y vi que en un solo día, 6 de noviembre, había tenido mi blog 150 vistas. Que no es lo mismo que visitas, aclaremos. Pudo ser una misma persona quien leyera 150 de mis entradas. Teniendo en cuenta que llevo publicadas, si no me equivoco, 191 entradas desde que empecé a escribir por aquí, se puede decir que esa persona ha leído prácticamente todo mi blog. O al menos ha clicado en cada una de las 150 entradas vistas aunque solo haya leído el título.

Si no fuera porque Puente ha dimitido ya, creería que alguien de su equipo me ha estado investigando para ver si he publicado insultos contra el ya exministro de infausto recuerdo. ¿Tendré un ciberacosador obsesionado con lo que cuento por aquí? Supongo que no, pero es que desde ayer estoy un poco mosca. Cuando miro las estadísticas del blog, normalmente eso ocurre porque acabo de subir una nueva entrada y siento curiosidad por ver cuánta gente ha entrado a leerla. Las entradas que más éxito han tenido en el mismo día de publicarse no suelen pasar de noventa o cien lecturas, y no es lo más habitual, desde luego.

Por eso, querido desconocido (o desconocida, ya saben lo que pienso de esto del género gramatical): ¡manifíéstate! Te invito a dejar un comentario aquí. Puedes hacerlo pulsando en deja un comentario, que aparece bajo el título de la entrada, junto a la fecha de publicación. Eso entonces: deja un comentario, dime qué te hizo pulsar sobre las 150 entradas que viste ayer, 6 de noviembre. No quiero saber tu nombre ni nada de eso. Sé que vives en España, eso ya me lo ha chivado la página del blog. Quizá no eres una persona real, igual estamos hablando de un bot de esos, o una IA a la que alguien ha encomendado meterse en un número determinado de blogs para absorber información, entrenarse o qué sé yo. Lo que hagan las IA con estas cosas.

En fin, dejo aquí la captura de pantalla para que todo el mundo vea que no me lo invento. Se ve claramente cómo la semana transcurre de días normales, en los que quienes entran al blog leen tres o cuatro cosillas, al día 6, en el que la barra de color rosa pega un pepinazo para arriba. La segunda imagen es la que vi en mi móvil, y ahí se ve mejor la fecha y las 150 extrañas vistas en un día.

Quedo a la espera, misterioso lector. Hasta entonces, que vaya bien.

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